28 jul. 2007

La voz...

La voz del tiempo acuña
las desesperaciones
de los caminos andados, queridos, soñados…
Un día con la presteza
de una eternidad confinada a
la elección de alguna felicidad,
a la apropiación de los instantes,
de la vida…
Hoy como la posibilidad más próxima
de emprender con ímpetu
esa nueva senda del camino, ese aún no andado…
Y que desde ahora haré sin ti, sin tu lastre, sin nada de ti…

sólo tu recuerdo que ya es demasiado…

mis días contigo...

Hago, deshago y rehago mis días contigo,
traigo con añoranza mis días de grandes alegrías en los que escondía con ansiedad mis primeros encuentros contigo,
en donde tu voz enamoraba mis silencios,
tu ternura envolvía mi timidez,
tu serenidad calmaba mi desconcierto,
tus besos en un solo instante atrapaban todo mi deseo,
nuestras primeras noches eran eternos segundos abrigados en las sábanas,
las primeras palabras escritas no decían mucho pero tan suficiente… tan necesario…
mi atención se refugiaba con curiosidad entre tus versadas pláticas,
traigo esos días que nada me podrá quitar,
ni siquiera esa imponente cara de la nostalgia de aquellos en los que las lágrimas protagonizaron lo incomprensible,
en los que desdibuje cada noche figuras perfectamente trazadas en compañía,
odiando los días perdidos entre sin razones motivadas por la poca auto estima enredada con la incertidumbre,
con el inmenso deseo de llegar hasta este ahora en el que tu no estás,
con mi amor intacto… por lo menos del miedo,
la soledad ya ha hecho su parte jugando con temeridad con mis tristezas,
esas que parecen ser las de antes que con comodidad buscan su lugar un poco mas allá de mi corazón…
Algunas tardes pero casi todas mis noches mato entre sollozos,
las tontas dudas que ingeniosamente se satisfacen de encontrar algún lugar entre los pensamientos efímeros…
y cada mañana doy de beber a nuestras plantas como si alimentará mi amor, para que se recupere de sus desiertos nocturnos…

17 jun. 2007

Bendito es el misterio..

Bendito es el misterio que tímidamente se asoma tras la luna…
me deja inmóvil, confundida entre el asombro y la dicha que se depara en un cielo claro, ausente de disturbio, colmado de energía…
Vuelvo la mirada y mis ojos resultan salvados y generosos…
El pensamiento entonces recuesta su mejor sueño contra la almohada de hierba que acaricia mi sonrojado rostro…
Retoza por entre su sueño la caricia que no necesito ser tocada para mantenerse tibia,
el deseo pretendió como conjuro invadido de magia…
la voz que asume ser escuchada como el mejor cuento antes de ir a dormir,
…intenta despertarse…
cuando un desprevenido beso le llega al recuerdo y le causa un escalofrío que viene a darle a su sueño su cabal estatura,
… pero lo concilia nuevamente…
cuando es una sonrisa la que arriba a la orilla más profunda de su silencio y se dispersa a todo lo largo y ancho de la palpitación más cercana de mi sombra.
Ahora esta durmiendo y no se dio cuenta que me resbale por sus párpados desnudos y permanecí aquí sentado en el rincón de la hierba, pensando en que el sueño sea eso y mucho más,
Muy seguramente será otro rostro,
el cual sabrá que estuve aquí junto a la sombra que atempera
pensando en ti y diciéndote sordamente
Te quiero.

Aún permanecen...

Aún permanecen las huellas desintegradoras de soledades,
que retozaron entre débiles sombras,
húmedos silencios,
derretidos miedos y huérfanos deseos.
El ropaje de las ausencias partió,
y a cambio junto a la cabecera reposo
el cálido rostro de expresiones indescifrables
que se citaron con la desnudez,
que dio figura dibujada a secretos
que parecían extraviarse
a cada soplo de ternura.
Huellas dejadas por manos líquidas
que caminaban por el borde angosto
en sentido contrario a una caricia,
caricia perdida por el color nocturno
que coloco en la piel un escalofrío
cubierto por un recorte de esperanza.
La huella estuvo acompañada
de un beso vestido
con una camisa de miel y un pantalón de luna
que formando un retén de ternura
dejaron pasar sólo lo más tibios sonidos
de mis ojos cuando por tocarte
descubrieron a oscuras el sueño en una noche de lluvia,
sueño que jugaba entre tu piel
escurriéndose por entre mis dedos hasta conciliar
el sueño.

Todo se mostraba..

Todo se mostraba con total y absoluta forma,
la cual se imagina en medio
de fragilidad de sueños colgados de nubes rotas,
sueños absolutamente inocentes,
latentes, denotados en gotas de esas nubes…
nubes intranquilas y frágiles,
que esperan al sol para que les devuelva la confianza.
Tranquilamente poder esperar
a que decidan chispear este paraíso
de esperanzas,
(quizá porque no sólo fue hecho para dos)
sin que el viento galopante
se le ocurra entre cruzar sus dedos
y cambiar el rumbo de los contados instantes
traviesos e inquietos.
Por fortuna hoy es un día soleado
y aunque el susurrar del viento es implacable,
no estropea más que algunas hojas débiles
que aún dependían de la mano de amigables ramas, y permite mantener el viaje
suspendido de su sueño.

Y descubrir...

Y descubrir que sólo unos ojos fijos,
sinceros y humedecidos
por las gotas de alegría
que resbalan por el rostro,
pueden calmar angustias,
liberar esperanzas,
agrandar sonrisas
y estremecer silencios.

Que sólo una mejilla junto a la otra,
una mano recostada sobre otra que ya no será tan ajena,
un abrazo desintegrador de soledades,
una voz tan sutil y fuerte que transporta
las moléculas de aire a través del pensamiento…

Permitirán ignorar alrededor
y que al menos un corazón pueda retozar entre nubes,
volar por cielos
y negarse a la posibilidad de no hallar un punto de encuentro
con otro corazón vagante,
bueno y tal como siempre quiso que fuese
libre.

14 jun. 2007

Tardé en decirlo...

Tardé en decirlo
quizá porque no sabia que era cierto…
pero mi corazón ansiaba todas las noches escuchar su tierna voz acariciando el silencio,
mi frente deseaba su beso cálido de buenas noches,
mi sombra esperaba la tibieza de su presencia abrazando mi cuerpo…
Tarde en saberlo
sólo cuando el silencio escucho su voz escasa de ternura,
y las noches se colmaron de lágrimas en mi rostro añorando su beso,
supe cuanto realmente lo extrañaba.

Sutilmente

Sutilmente descansa sobre cada pensamiento
la débil caricia dejada por la mano húmeda
que da forma a sentimientos desnudos pero tímidos,
yace un beso cálido y tierno que se desvanece inevitablemente
entre voces y permanece presintiendo los secretos,
continúa animada la sonrisa en mi rostro
al soñar tu presencia,
tu mirada de misterios,
tus gestos que la aumentan y la disminuyen,
tus palabras que resultan viajeras en espacios,
van y vuelven pero no abandonan,
la espera persiste porque sin remedio alguno
así lo exige éste corazón
que se levanta y no logra descifrarse aparentemente.
Ya ves no tuve otro lugar posible en el cual depositar
una caricia, un beso, una animada sonrisa,
una añorada espera
sin que te dieras cuenta.









Abrazo mi voz a la tinta...

Abrazo mi voz a la tinta para acercarme a las palabras sin alejarme de mis sentidos...
Aún no sé que llega primero si el reflejo de lo mágico o de lo real..
He soñado con sonrisas que me abrigan en la penumbra,
con manos que entibian mis desconciertos,
con miradas compasivas que encuentran belleza en el misterio de algunos ojos...
He percibido también tus manos atentas, firmes y reales en la prontitud de cada afán,
y entre miradas hemos descubierto la fragilidad de nuestros corazones,
con lágrimas que sin duda confirmaron la nostalgia, el desamparo y a pesar de ello
la Esperanza...