4 may. 2009

Otra nostalgia...

Estuve todo el día inventando la forma
para pensarte sin sentir nostalgia.
Los rostros de la gente dibujaban tu gesto,
los ojos tras los lentes escudriñaban miradas y
como casi siempre, silencios.
En las apabulladoras calles
añoraba la tranquilidad de tu presencia.
A la hora del tinto, que fueron muchos,
recordaba el meneo de tus labios
ante el sabor del café.
En la mesita de noche
aquel libro que me prestaste
en nuestro último encuentro,
gritaba las lembranzas de tus días
de viajes y flores...
Y sin más al desnudarme en la noche,
mi cuerpo te presintió, ahora ausente...
Y supe que no habría forma de inventar
excusa alguna para no pensarte
sin extrañarte
sin sentir nostalgia...
este día termina con otra nostalgia,
espero mañana me sorprenda alguna nueva.